Tubería subterránea

Overview

Una tubería subterránea puede conectarse a otra tubería subterránea hasta 10 tiles de distancia, lo que significa que el espacio entre las dos entidades colocadas puede ser de hasta 9 tiles. Esto la hace útil para cruzar cintas, edificios u otra infraestructura sin interrumpir el flujo de fluidos. Los dos extremos funcionan como un único segmento de tubería en términos de conectividad, pero el espacio entre ellos no contiene ningún fluido. Por lo tanto, un par de tuberías subterráneas tiene la misma capacidad total de fluido que dos tuberías normales, sin importar la distancia que salve la conexión.
Como la sección oculta no almacena fluido, las tuberías subterráneas se usan principalmente como herramienta de enrutamiento, más que como una forma de aumentar el almacenamiento intermedio. Al planificar redes de fluidos de larga distancia, deben utilizarse para atravesar obstáculos o simplificar distribuciones, mientras que las tuberías normales u otros edificios de manejo de fluidos aportan la capacidad real y el volumen de la red. Su distancia fija de conexión también hace que contar cuidadosamente los tiles sea importante al colocarlas en construcciones densas de la fábrica.
Las tuberías subterráneas y las cintas transportadoras subterráneas comparten una restricción importante: no pueden atravesar lava ni el vacío del espacio. Esto limita dónde pueden colocarse y conectarse en cierto terreno o en áreas especiales del mapa, así que las rutas que dependen de ellas todavía deben tener en cuenta los huecos infranqueables del entorno.